La
Planificación Pedagógica.
La importancia de la planificación pedagógica para el
Docente radica en que ésta le permite
tener un tiempo suficiente para pensar la práctica de enseñanza que pondrá en
movimiento, teniendo en mente un esquema donde pueda pensar los elementos que
organizan la actividad, y a la vez,
secuenciar actividades.
La planificación de las acciones pedagógicas supone un
proceso formativo progresivo en el estudiante. De ahí la necesidad que el
Docente se forme, se informe, de las maneras más adecuadas y apropiadas
para planificar las actividades pedagógicas que debe emprender con cada
estudiante. Planificar significa enfrentar escenarios dentro de los cuales se
pueden dar desde procesos de resolución de problemas o conflictos con el
estudiante y su entorno, hasta las
circunstancias propias de los problemas personales del estudiante. Todo esto
dentro de las situaciones cotidianas que se viven en los establecimientos
educacionales.
La planificación ha de ser lo suficientemente flexible
como para ir rehaciéndose en el transcurso del proceso de
enseñanza-aprendizaje, pero como lo hemos afirmado en otras ocasiones, el
diseño de la misma debe ser riguroso, claro y preciso, manteniendo sus líneas
centrales en caso de que esta deba ser modificada. Habrá docentes que siguen con rigurosidad las
planificaciones; otros, en cambio, serán más plásticos e incluso algunos
no seguirán la planificación. Lo importante en este caso, es que la planificación
es un elemento de contraste para la evaluación que realice el propio
Docente de su labor como tal, en donde
se pone en juego su capacidad para fijar objetivos realistas, acciones posibles
de realizar y comportamientos no previstos. Todo esto dentro de un ambiente de
aprendizaje permanente para el propio Docente.
Planificar el trabajo pedagógico consiste en encontrar
la mejor manera de organizar el
“paso a
paso”, para alcanzar los aprendizajes esperados en los tiempos que se
señalan. La planificación pedagógica requiere que el tutor maneje los
contenidos constitutivos de ésta, para escoger la secuencia de actividades más
adecuadas para que los alumnos avancen en sus aprendizajes. La
planificación requiere utilizar el
máximo de elementos para guiar el
trabajo del Docente, con buenas actividades de aprendizaje.
La planificación es una excelente herramienta de
trabajo que ayuda a evitar la improvisación innecesaria y constituye un buen
referente para el seguimiento del desarrollo del curso o taller. La
organización del paso a paso, implica la distribución de las actividades
durante el curso o taller, la que a su vez se estructura en distintos momentos
y permite tener procesos equilibradamente distribuidos en el tiempo.
Esta estructura distributiva del tiempo y las tareas
que se encomienden al estudiante debe estar presente en todas las
planificaciones, puesto que aseguran el
logro de las metas de aprendizaje, según los tiempos exigidos en la
acción pedagógica que se emprenda.
Algunos conceptos fundamentales
La
planificación es un proceso mental:
Este proceso mental se pone de manifiesto y se
explicita, mediante una diagramación o diseño que se vuelca gráficamente, que
es al que comúnmente se denomina planificación.
Entonces podemos definir a la planificación como el
proceso mental que orienta la acción en una dirección determinada y que
contempla los medios necesarios para alcanzar un fin. Este proceso mental puede
ser representado a través de un diseño capaz de informarnos a nosotros mismos y
también a los otros sobre los alcances del plan de la pasantía. Consideramos
que la planificación didáctica es simultáneamente un proceso mental realizado
por un tutor y un producto de ese proceso, producto comunicable, analizable,
modificable. Esta es la planificación pedagógica.
La
planificación pedagógica o didáctica
es una clase especial de planificación.
La planificación pedagógica didáctica se refiere al
ámbito pedagógico - didáctico, lo cual determina cuáles serán sus componentes.
Es el "objeto" de la planificación el que determina cuáles serán los
componentes que se deberán tomar en consideración.
Es así como la planificación del Docente, se pone en
relación con las exigencias institucionales de la Academia Judicial y con la
contextualización jurídica, permitiendo de este modo que el diseño y
programación de la practica pedagógica no sea un elemento aislado, sino
integrado a un contexto mayor como lo es el Poder Judicial, pero siempre
respetando al mismo tiempo la independencia y autonomía profesional, necesarias
o connaturales al desarrollo de su actividad como estudiantes que serán Jueces
o Juezas.
Planificación:
aportes desde las concepciones
afines al paradigma de la simplificación.
La planificación pedagógica no "es" la
realidad, sino una simplificación de la misma; por lo tanto, al planificar se
tienen en cuenta algunas de las variables concernientes a la realidad, las
cuales se van "moldeando" de acuerdo a necesidades de algunos actores
esenciales al proceso del curso o taller: el o los estudiantes, por una parte y
el Docente, por otra. Pero no se puede dejar de considerar que lo que sucede en
el curso o taller es siempre más complejo e imprevisible de lo que se pueda
planificar.
Planificación como
proceso
La planificación es siempre posibilidad y lugar de
error: nos parece útil entender a la planificación como un proceso constante,
que a la par que intenta anticipar y prever, nos garantiza la aparición de lo
previsto y anticipado; por lo tanto, más que a errores que deberían haber sido
evitados, haremos referencia a la incidencia que la realidad compleja tiene en
nuestras programaciones llevándonos, constantemente a repensar lo planificado,
a reorganizar lo previsto, en un trayecto en el cual los "errores"
permiten la reconstrucción activa de nuestros planes, considerando variables
siempre novedosas en una realidad compleja como la que se vive en los cursos o
talleres, sin que ello implique ausencia de previsión ni sumisión a los
imprevistos.
La
planificación pedagógica como
producto y como herramienta para la toma de decisiones del Docente
A partir del momento en que el Docente comienza a
planificar, tanto en la dimensión de proceso mental como en la dimensión
referida a la explicitación gráfica, se pone de manifiesto la utilidad de la
planificación como herramienta para la toma de decisiones; a su vez, la
planificación es también producto de decisiones previas y continuas del
Docente.
El Docente, a partir de las presentaciones iniciales
de los alumnos (que se recomiendan hacer de todos modos), comienza un
ininterrumpido proceso de toma de decisiones, en las cuales radica justamente
la intencionalidad pedagógica que deberá imprimir a sus acciones. El no tomar
decisiones intermedias al interior del proceso de desarrollo del curso o taller
significa que la planificación estuvo muy bien hecha y consideró todas
variables en juego, lo cual es muy difícil imaginar, o que sencillamente no
existe el ánimo para enmendar situaciones que pueden arreglarse o situaciones
que merecen profundizarse y mejorarse.
Ejemplos
de decisiones que deberá afrontar o abordar un Profesor/a:
¿Qué objetivos puedo proponer para que sean alcanzados
por el alumno al final del curso o taller?
¿Cuáles son los contenidos que considero importante enseñar
en este corto período de tiempo?
¿Cómo secuenciar y complejizar el abordaje de los
contenidos (de lo más simple a lo más complejo)?
¿Qué tipo de actividades son las más adecuadas para lograr los objetivos propuestos, en
función de los contenidos, del contexto, del grupo, de las estrategias que me
he propuesto, etc.?
¿Cómo organizar las experiencias directas
(simulaciones, por ejemplo) para aprovechar mejor los recursos disponibles?
Se podría continuar enumerando las variables o
aspectos de la realidad pedagógica sobre las cuales se ejerce cotidianamente el
proceso de toma de decisiones de los Docentes.
Lo que nos parece importante es destacar que la
planificación pedagógica o didáctica permite al Docente ejercer una coordinación y control
pedagógico-didáctico, como también una evaluación crítica, de esta multiplicidad y
complejidad de decisiones que le competen; también le permite ir definiendo y
redefiniendo sus caminos, a medida que la realidad, con su
complejidad y con sus zonas de incertidumbre, lo lleva a replantear y
eventualmente modificar rumbos previstos.
Al enfrentar la planificación de las como
una tarea que tiene por objetivo dirigir a los estudiantes pueden surgir diversas interrogantes tales como:
¿Para qué
planificar?
¿Cómo hacerlo?
¿Quién planifica?
¿En qué momento?
¿Qué elementos
son necesarios considerar al planificar?
¿Existe un Modelo de planificación determinado?
La respuesta a estas interrogantes se define y fundamentan básicamente por la importancia que tiene la
planificación para asegurar el éxito de los objetivos propuestos en los cursos o talleres. De ahí que en el campo
de la enseñanza, los modelos de diseño instruccional adquieren una importancia operativa
fundamental, en la medida que ellos son guías claras, y además comprobadas, de
los posibles buenos resultados que se pueda esperar de los aprendizajes de los
alumnos. Por eso en los próximos acápites mencionaremos algunos de los más
importantes y reconocidos en el campo pedagógico.
Nombre
del
Curso:
xxx
|
Objetivo
general: yy
|
Contenidos por
módulos
|
Actividades
por
modulo
|
Material bibliográfico
y
didáctico
por módulo
|
Horas del
módulo
(fechas posibles)
|
Evaluaciones
Parciales
(especificar cada
Evaluación).
|
Modulo 1:
Titulo y
Objetivo
especifico
|
Exposición
oral
Trabajo
de grupo,
etc.
|
5 horas
|
x
|
|||
Modulo 2:
Titulo y
Objetivo
específico
|
Análisis
de caso
Lectura
dirigida, etc.
|
10 horas
|
z
|
|||
Módulo 3:
Título y
Objetivo
específico
|
Observación
de la
realidad,
video motivador, etc.
|
3 horas
|
d
|
|||
Modulo 4:
Título y
Objetivo
específico
|
Presentacio-nes grupales.
Síntesis, etc.
|
7 horas
|
h
|
|||
Actividad
de síntesis
|
2 horas
|
¿Evaluación global?
|
||||
Total de
Horas
|
27 horas
|
Del mismo modo en la planificación se consideran fundamental la utilización de los verbos; es así como en la formulación de los objetivos, las estrategias y la evaluación hay una articulación permanente.
Verbos utilizados en la redacción de
objetivos pedagógicos
Objetivos conceptuales (Saber teórico / conocimiento):
Estos objetivos conforman el saber, en cuanto aspecto disciplinar
y teórico. Se refieren a las capacidades de formar estructuras conceptuales con
las informaciones, conceptos, principios y teorías que conforman el saber
disciplinar, y como operar exitosamente a partir de ellas.
Objetivos procedimentales (Saber práctico y metodológico /aptitud):
Estos objetivos conforman el saber-hacer, en cuanto procedimiento.
Se refieren a las capacidades de formar estructuras prácticas con las
metodologías, procedimientos y técnicas habituales para operar sobre los
saberes conceptuales.
Objetivos actitudinales (Saber social / actitud, valor):
Estos objetivos conforman el saber-ser. Se refieren a la
predisposición sobre la adopción de determinadas actitudes o hacia determinados
tipos de percepción, valoración o acción.
Verbos para definir objetivos que aludan a Capacidades Conceptuales
Demostrar
Describir
Diferenciar
Distinguir
Elegir
Enumerar
|
Evaluar
Explicar
Expresar
Generalizar
Identificar
Inducir
|
Interpretar
Localizar
Memorizar
Planear
Razonar
Reconocer
|
Recordar
Resolver
Relacionar
Resumir
Sintetizar
Señalar
|
Verbos
para definir objetivos que aludan a Capacidades Procedimentales
Adaptar
Aplicar
Comentar
Construir
Controlar
Conversar
Crear
Debatir
Diferenciar
|
Desarrollar
Diseñar
Dramatizar
Efectuar
Expresar
Experimentar
Formar
Formular
Investigar
|
Investigar
Manejar
Observar
Manipular
Modelar
Operar
Organizar
Orientarse
Planear
|
Producir
Programar
Proyectar
Recoger
Representar
Resolver
Simular
Usar
Utilizar
|
Verbos
para definir objetivos que aludan a Capacidades Actitudinales
Aceptar
Admirar
Apreciar
Asumir
Autoestimar-se
Colaborar
Compartir
|
Contemplar
Cooperar
Crear
Cuidar
Disfrutar
Integrar (se)
Interesar (se)
|
Interiorizar
Inventar
Mostrar
Participar
Preferir
Rechazar
|
Respetar
Responsabilizar
Solidarizar
Tolerar
Tender a
Valorar
|
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